sábado, 16 de enero de 2010

Haití: furia en un país colapsado


Primer balance oficial señala que terremoto dejó más de 50 mil muertos, 250 mil heridos y 1.5 millones de personas sin techo.

ESTADOS UNIDOS comenzó a desplegar 10.000 soldados en Haití para ayudar en las tareas de asistencia, incluida seguridad si es necesario, -ya que este dispositivo está a órdenes del gobierno haitiano y de la ONU- en una ingente esfuerzo por socorrer a millones de personas afectadas por el violento terremoto del martes y cuyo desespero por conseguir ayuda humanitaria ha generado ya enfrentamientos, saqueos y desmanes.

La misión está concentrada en el rescate de vidas humanas pero las tropas norteamericanas podrían ser llamadas a mantener el orden si las condiciones de seguridad se llegan a deteriorar, según responsables en Washington.

"El objetivo de las tropas estadounidenses es brindar asistencia humanitaria y atenuar el sufrimiento del pueblo haitiano", señaló la fuente. Pero, agregó, "en caso de necesidad, los soldados y los marines están entrenados para conducir operativos de seguridad".

Haití no tiene ejército y sus fuerzas de policía casi han desaparecido en el caos que siguió al terremoto. El mantenimiento del orden descansa casi totalmente en la fuerza de la ONU: unos 7.000 soldados y 2.000 policías de Naciones Unidas están desplegados desde 2004 para contribuir a la estabilización del país.

El Programa Mundial de Alimentos (PAM) informó que sus depósitos de alimentos habían sido "saqueados" en Puerto Príncipe. Pero este tipo de problemas es "previsible" en situaciones de catástrofe, según Emilia Casella, portavoz del PAM.

"Desde luego, en este tipo de situaciones una de las claves es mantener la ley y el orden", señaló PJ Crowley, portavoz de la diplomacia estadounidense. "Hasta ahora las cosas han funcionado bastante bien".

Diplomáticos y altos mandos militares hablan de estos problemas con prudencia y se apresuran a señalar que no están allí para controlar el país.

"Este gobierno (haitiano) no quiere ver a Estados Unidos tomar el control de la situación", dijo un consejero del Departamento de Estado, Cheryl Mills. "Quiere un socio y nosotros seremos ese socio. Daremos el tipo de liderazgo que se necesita (...) pero no tenemos ninguna intención de reemplazar a las autoridades haitianas".

Entre tanto ayer el portaaviones USS Vinson llegó a la nación caribeña tres días después de que un terremoto de magnitud 7 devastara la capital, Puerto Príncipe, con un poder de destrucción que según informó el ministro de Salud Pública de Haití, Alex Larsen, dejó más de 50 mil muertos, 250 mil heridos y 1.5 millones de haitianos sin techo.

El portaaviones estadounidense, con 19 helicópteros, una planta purificadora de agua y toneladas de medicinas, está "en la zona de auxilio y comenzará las operaciones", dijo el jefe de operaciones de la Marina estadounidense, almirante Gary Roughead.
Desespero.

Esta es la vanguardia de unos 10.000 efectivos que se desplegarán en Haití en los próximos días para ayudar a supervisar una enorme operación de ayuda, cuando crece la frustración en Haití, uno de los países más pobres del mundo, donde a tres días del terremoto la gente aún no recibe alimentos, agua y asistencia médica.

"Mientras haya hambre y sed, y mientras no se logre resolver el problema de la falta de vivienda, es posible que tengamos algunos disturbios", dijo el ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, tras pasar dos días en Puerto Príncipe.

Ya ha habido informes de saqueos y corresponsales de AFP escucharon tiroteos en las calles de un país que ha visto décadas de baños de sangre y violencia.

Miles de cuerpos se apilan en las calles de la capital, pudriéndose bajo el sol tropical, en una carrera contra el tiempo para hallar a los supervivientes que puedan seguir entre las ruinas.

Los voluntarios han estado abriéndose camino entre montones de hormigón y metal retorcido en busca de supervivientes sin ningún equipo para levantar peso.

"Hice lo que pude, es duro", dijo Mark-Henry Cineus, un empleado de la institución impositiva de la ciudad que trabajó en vano, durante nueve horas, para salvar a un colega atrapado en los escombros y que finalmente murió de un ataque cardíaco.

En este contexto, las toneladas de material y suministros que se necesitan desesperadamente se amontonan en el aeropuerto internacional, donde los vuelos se abren lugar casi a empujones.

Estados Unidos asumió el control del tráfico aéreo en una apuesta por lograr trasladar la ayuda. "Trasladar físicamente toneladas y toneladas de equipos, víveres y agua no es tan instantáneo como Twitter o Skype", dijo la portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA) Emilia Casella.

El presidente estadounidense, Barack Obama, habló por teléfono con su homólogo haitiano, René Preval, y le reiteró su "pleno apoyo" para ayudar inmediatamente y a largo plazo.

La ONU pidió a los países que dejen de enviar más equipos de rescate en medio del actual atolladero, pero pidió doctores y personal médico para tratar a los miles de heridos.

Cada calle tiene su propia fila de cadáveres y multitudes de refugiados que deambulan sin rumbo. Bajo los escombros de una destruida tienda de ropa, una mujer grita débilmente pidiendo ayuda.

"Van a morir, van a morir", lamenta Jean Rald Rocher, mientras él y otros voluntarios arañan vanamente los escombros que aplastan a la mujer y a al menos a otra persona que muestra signos de vida.

En una escuela de enfermería, algunas enfermeras habían tenido tiempo de acurrucarse juntas antes de que su edificio colapsara. Una siguió llorando bajo los escombros durante un día, dijo un testigo. Ninguna sobrevivió.

Una evaluación de Naciones Unidas hecha desde un helicóptero estimó que algunas áreas de la capital sufrieron "50% de destrucción".

Urge ayuda médica y alimentaria

Las agencias internacionales y gobiernos tienen suficientes equipos de búsqueda y rescate en el terreno en Haití, dijo un portavoz de Naciones Unidas ayer, en un llamado por más ayuda médica y alimentaria para los sobrevivientes del violento terremoto.

"Realmente necesitamos centrarnos en los vivos y en lo que podemos hacer por ellos", dijo Nicholas Reader, de la oficina de la ONU de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), en el aeropuerto de Puerto Príncipe.

"Esta mañana (ayer= había 18 países participando y 1.067 personas en el terreno con 114 perros", afirmó. "Lo que nos dicen es que no necesitan más equipos de búsqueda y rescate".

Por el contrario, los envíos se concentrarán ahora en la ayuda humanitaria, principalmente medicinas, alimentos y agua, para los sobrevivientes que todavía se encuentran entre las ruinas dejadas por el terremoto.

Entre tanto, el conocido rapero haitiano Wyclef Jean pasó el día juntando cadáveres en las calles de Puerto Príncipe y calificó la situación de "apocalíptica".

La comunidad internacional hasta ahora ha ofrecido unos 268,5 millones de dólares en ayuda, según la ONU, que anunció que lanzará un llamado para recolectar 560 millones de la comunidad internacional.


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