jueves, 25 de marzo de 2010

Insulza venció desconfianzas y logró reelección en la OEA


También se avaló otro mandato para el secretario general adjunto, el surinamés Albert Ramdin, de 52 años.

DEMOSTRANDO su experiencia, diplomacia y habilidad , el chileno José Miguel Insulza logró eliminar las desconfianzas de todos los extremos del espectro político del continente y consiguió ganar ayer un segundo mandato al frente de la Organización de Estados Americanos, OEA.

Hasta el 3 de marzo, cuando Insulza presentó su plan de gestión para repetir otros cinco años al frente de la organización, sólo una docena de países de los 35 que componen la OEA le manifestaban su firme apoyo a pesar de que no había otro candidato.

Más aún su mandato hizo que países enfrentados como Estados Unidos y Venezuela guardaran silencio. Su período, que se inició en 2005, incluyó el fin del aislamiento de Cuba pero también el fracaso en revertir el golpe en Honduras por lo que luego se plegó a los que piden reintegrar al país al organismo.

Insulza hizo "lo imposible: lograr la unión entre el ALBA y el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte)", dijo recientemente el vicepresidente del centro de debates Diálogo Interamericano, Michael Shifter.

Pero luego, el veterano político fue poco a poco recibiendo más respaldos hasta culminar el lunes pasado cuando in extremis Estados Unidos le dio su apoyo, en una carta que le envió la secretaria de Estado Hillary Clinton.

Ayer fue reelecto sin sorpresas (porque no había ningún otro candidato) y por aclamación.

Desde la OEA "seguiremos luchando por defender la democracia representativa que nos hemos ganado con tanto esfuerzo" en el continente, dijo el veterano político.

Insulza, abogado de 66 años, advirtió: "Esta no puede ser una organización comicial.
Se cuenta con que los estados miembro quieran respetar la democracia" y fortalecerla.

Insulza, que inició su gestión en la OEA en mayo de 2005, asumirá su nuevo mandato el 26 de mayo próximo.

Para su nueva gestión, Insulza ha ofrecido trabajar por una OEA más flexible que pueda evitar crisis como la provocada en Honduras por el golpe de Estado de junio del año pasado.

Antes de ser elegido por aclamación, las delegaciones de Venezuela, Bolivia y Nicaragua señalaron que apoyaban a Insulza, pero con condiciones.

La ministra boliviana de Transparencia Institucional, Nardy Suxo, afirmó que su país se "abstenía de emitir su voto", pero en "reconocimiento a la gestión" de Insulza no se opuso "a que sea elegido por aclamación".

El representante de Venezuela, Roy Chaderton, advirtió que la OEA puede estarse tornando "irrelevante" por no escuchar los planteamientos de "democracias disidentes" y el nicaragüense Denis Moncada pidió que la organización deje de ser "instrumento del imperio".

Por su parte, el canciller chileno, Alfredo Moreno, llamó a trabajar "sin pausa por una institución más relevante" y hacer un esfuerzo por "revitalizarla en esta nueva etapa".

Además de Moreno, asistieron a la Asamblea General extraordinaria los cancilleres de Paraguay, Grenada y Surinam.

La representante de Estados Unidos -país que le otorga alrededor de la mitad de los recursos a la OEA-, Carmen Lomellin, pidió a Insulza que la OEA "haga una mejor labor en defender la democracia y los derechos humanos".

Según los reglamentos de la OEA, este será el último término de Insulza, ya que un secretario general puede ser reelecto sólo una vez.